La sociedad chilena

 

Considero un grupo social a: un conjunto de unidades familiares unidas en una convivencia donde comparten ideas comunes y, en defensa de ellas, actúan como grupo, sin importarles las pequeñas diferencias que dentro de este se puedan encontrar.Los intereses comunes que les aúnan son, principalmente, aquellos que conforman los pilares de la sociedad: la economía y las creencias religiosas.

Dicho de otra manera: el control del entorno que me mantiene vivo y mi destino cuando muera. Basado en estas premisas me aventuro en el descubrimiento de los grupos sociales en Chile partiendo desde el comienzo de esta, como nación moderna, es decir, desde la venida de los colonos españoles en el siglo XVI.

En ese momento los polos que conforman la sociedad son los pueblos indígenas y los invasores, los primeros con una mentalidad agrícola hecha guerrera y una religiosidad apegada al entorno, fuertemente enraizada y consecuente con su forma de vida. Por otro lado los invasores con una mentalidad guerrera, anhelando poseer lo que no tenían en su lugar de origen, el oro; mas aquellos que llegan hasta este apartado lugar de América, ya se habían resignado y olvidado del preciado metal y escapan de las rencillas cortesanas del Cuzco, para conformarse con una buena y tranquila encomienda que les llevara hasta el fin de sus días en este mundo terrenal, tranquilos en este apartado lugar de América.

Y esta mentalidad les lleva, de igual manera, a estar de acuerdo con la religión que traían como gobierno, ejerciendo su ministerio en la parte religiosa, como función más de las encomiendas a las que aspiraban.

Estos, en verdad son para mí, los dos puntos de anclaje por los que parte nuestro viaje en la búsqueda de las variantes de trazado del blanco y el negro de las dos sociedades originarias del pueblo chileno, entremezclado con un sin fin de otros coloridos matices aglutinantes. La paz entre ambos grupos aún no se ha consumado puesto que todavía, afincados en el tiempo, ha quedado marginada una minoritaria sociedad indígena, con celular por supuesto, que anacrónicamente quiere ir contra la realidad devastadora del mundo moderno, dejando poca influencia en la sociedad actual más allá de lo pintoresco.

Pero sigamos con los comienzos. Con el paso del tiempo y una vez ya convertidos en colonos, la sociedad de la incipiente nación quedaba dividida entre los indios, encomenderos, gobierno y clero. En toda la América hispana estos dos últimos, a la fuerza, iban de la mano ya que las directrices de la corona venían generalmente de los validos y no de los monarcas, siendo aquellos generalmente provenientes de las altas esferas del clero. De esta manera se empezaba a dividir la esfera de gobierno en: una política y otra administrativa.

De igual manera los indígenas, se dividieron entre los que convivían con los invasores y los que rehusaron a hacerlo. De estos últimos son los grupos que aún quedan en el día de hoy y que anteriormente mencioné.

Importante destacar que en esta primera llegada de españoles (que no lo eran pues en aquellas fechas aún no se había formado España), las primeras encomiendas estaban constituidas por extremeños y andaluces.

Este primer entramado social, está formado por gran cantidad de camuflados judíos sefarditas y conversos ya enraizados en la insurgente nación hispana, pero aún no integrados a ella, que veían no muy claramente su futuro ante los mayorazgos otorgados a los nobles que habían ayudado a los Reyes Católicos a unificar los reinos de la península. Debido a esto, las masas que se sentían más atemorizadas se desplazaron hacia el este, Valencia, los más ortodoxos, listos para salir disparados hacia otros lugares más acogedores en el mar Mediterráneo, y por otro lado, los que habitaban en la zona de Extremadura, Castilla y oeste de Andalucía creando un corredor desde el norte de la región extremeña hasta la costa del Atlántico con puertos de salida en el Guadalquivir de Sevilla y mucho más en el puerto de Palos de Moguer en Huelva. Junto a ellos venían los administradores cercanos a Castilla, principalmente de Toledo, capital mundial de los sefarditas.

Una vez en la colonia, estos extremeños y andaluces, en sus mayorazgos, comenzaron un mestizaje que empieza a marcar las estructuras sociales de la incipiente nación hasta llegar el siglo XVIII con la venida de la inmigración vasca.

Los vascos, siendo uno de los grupos étnicos verticales del norte de la península ibérica, traen como bagaje una industriosidad y un hermetismo social que les diferencia inmediatamente del resto de los habitantes de la colonia. Este grupo marca por primera vez en Chile hasta dónde puede llegar la influencia de un grupo étnico, sólido y definido, de igual manera que posteriormente lo hacen los alemanes.

En primer lugar los vascos han nacido independientes por considerarse de una cultura única, que al decidir venir a la colonia, de buen grado aceptan su mandato sin dejar a un lado sus tradiciones.

Saben distinguir entre los diversos tipos de españoles venidos a Chile y solamente se mezclan con los que aún se mantienen puros, no mezclados con los indígenas, generalmente castellanos pertenecientes a las clases gobernantes, y por su carácter industrioso y socialmente cerrado, les hace en poco tiempo acaudalados ciudadanos: destacados miembros de la colonia.

Existe otra faceta muy importante dentro de esta emigración vasca. Los vascos son un pueblo católico por decisión propia y no impuesta como son el resto de los españoles salidos en primera hornada y ya mezclados con los indígenas; salvo raras excepciones, entre las que se encuentran los hacendados, como clase social aceptada por la oligarquía dentro de la clase de los agricultores ricos. La palabra clave es “ricos”. Pues ellos son los que eventualmente van a correr con el costo de la independencia. Con la venida de los vascos, la Iglesia Católica se afirma en su proyección, al poder fácilmente abarcar todos los grupos sociales del país y, principalmente, al grupo social que empezaba a tomar cada vez preponderancia en la colonia. Poco después comienzan a surgir los descontentos y su fuego es avivado por los aires de independencia que corrían por todo el imperio español.

No soy partidario de creer que la independencia en Chile vino solamente como consecuencia de Diderot y sus compadres, sino que, sobre los nuevos aires que venían de Europa, esta se disparó debido a la mala administración de la corona y los que estaban a cargo de llevarla a cabo: los altos impuestos trajeron como consecuencia un contrabando que dejó a la colonia en un estado deflacionario que, al no ser Chile un gran productor de oro y el que había, estaba controlado por el reino, dejó al país en un estado de descontento tal, que los aires independentistas prendieron rápidamente llegando con ello la independencia.

Durante el período de independencia existió un importante grupo social pro monarquía que, con la invasión napoleónica a la península en 1808 precipitó su desaparición, quedando las clases sociales divididas entre los que tenían apellido y los que no lo tenían, los que habitaban los barrios altos y los bajos y por supuesto todos católicos.

La exclusividad que marcaron los emigrantes vascos se convierte en el centro del poder chileno que juntamente con la iglesia Católica, forma una oligarquía que ha seguido marcando su paso hasta hoy día sin que haya habido cambio alguno. Sin embargo dentro de todos los apellidos, colegios, barrios y otras cosas más, tan pintorescas y todas llamadas a encubrir la realidad de la nación Chilena, se está generando una acumulación de energía que está a punto de alcanzar la masa crítica y aún Chile no quiere darse por enterada.
Revisemos.

Pocos años después de la independencia, específicamente en el año 1850 se funda la Sociedad de la Igualdad. ¿Qué es lo que hace aparecer esta sociedad?

La percepción por parte de algunos grupos intelectuales chilenos de que el país no podía crecer con la desigualdad social que hace ciento cincuenta años separaba a la sociedad chilena. Aún no había izquierda, pero aparecieron los liberales.

Ahora sí, con la venida de jóvenes liberales educados en Europa bajo las nuevas ideas de la Enciclopedia y basada en las de aquella Sociedad de la Igualdad, se funda el partido Radical. ¿Cuáles eran las consignas de los Radicales?

1. Eliminar el autoritarismo presidencial
2. Descentralizar la administración
3. Eliminar la excesiva influencia de la Iglesia Católica en el gobierno
4. Lograr una mejor distribución de la riqueza
Estos son los postulados hechos por un partido que fue fundado hace casi 150 años. Mas adelante, con la onda expansiva de la revolución rusa se forman los partidos de izquierdas y la sociedad chilena queda dividida en derecha, izquierda y radicales. Todos los demás grupos sociales que aparecen son matices enmarcados de la realidad política chilena. Si además de esto le agregamos la “matrística chilensis”, nos encontramos con unos niveles de delimitaciones sociales que bordean lo ridículo. Tales como: “Si eres del Villa María te tienes que casar con los del Verbo Divino”.

¿Por qué encuentro tan peculiar la sociedad chilena? Creo que se debe al factor de la matrística. Y pienso que esto es consecuencia al fuerte mestizaje cultural del pueblo chileno. (¿Qué niño de europeo no ha tenido una nodriza, o "nana" como se les dice ahora, de origen mapuche? nanas a las que muchas veces se sentían más cercanos que a los propios padres.)

Es mi apreciación que la comunicación en muchos de los matrimonios chilenos se lleva por niveles y es estructurada.

Personalmente no conozco otro país en el que el tema del matrimonio con separación de bienes sea tocado tan abiertamente. Esto marca una pauta de desconfianza y por ende de división. Tenemos que estar de acuerdo que el matrimonio es la unidad básica en la que se compone la sociedad.

Si esa comunicación se lleva a esos niveles resulta que las reuniones sociales, base en que se funda el nacimiento de las sociedades y cada vez más escasas por haber cambiado los métodos de comunicación, se comportan hacia el lado machista o feminista puesto que una de las reglas de la sociedad chilena es la de que los trapos sucios se lavan en casa.

Por ende vemos, que todas las manifestaciones coloristas que ocurren hasta la revolución económica de finales de los 80 emanan de una mentalidad frívola y feminista poco culta. Esta se tiene que enfrentar con los advenedizos que tienen dinero porque dicen “lentes” en lugar de “anteojos” y alegremente se llaman “gansas” las unas a las otras.
No se puede comer ajo (aunque te encante) puesto que luego hueles a… La apariencia está por encima de todo y uno de los puntos esenciales para determinar los estatus se encuentra en los zapatos.

El veredicto que cierra la puerta esta encerrado en la palabra “roto”. Pocos de aquellos grupos sociales aparecidos poco después de la independencia se mantuvieron vivos después de los años 90.

Los únicos que lo lograron, fueron aquellos que mantuvieron fuerte el mandato de los que entendieron el cambio, mucho más los hombres que las mujeres. Las diferencias sociales, por mucho que luche el matrismo, las marca Don Dinero y aquel gobierno que se fundó hace 150 años siguiendo las normas de la colonia; al mismo que se enfrentaron los radicales, aunque llegaran al poder por los años 30 del siglo pasado, con las democracias, con Allende, con Pinochet, con Concertación o sin ninguno de ellos…, todo sigue igual.

¿Por qué? Porque en contra de lo que ocurre en todos los países, donde los cambios políticos se llevaron a cabo por medio de la sociedad, en Chile la sociedad es una consecuencia de la política y por ello esta es inamovible y sigue igual que hace 150 años.

La globalización y la comunicación traen a Chile en forma natural, fenómenos desconocidos anteriormente en la sociedad chilena. Los movimientos punk y homosexual, los raperos y grafiteros, como formas de comunicación moderna del arte urbano.

La gran diferencia estriba en que estos nuevos grupos sociales, por más que choquen con los tradicionales, sí entienden el verdadero significado de la palabra social dentro de su uso en los “grupos sociales”.

Siempre he dicho que el principal problema de Chile gira alrededor del paradigma – confianza y compromiso. Lo que nosotros entendemos como sociedad chilena no lo es más que una sola fachada puesto que no tiene los ingredientes que la harían verdadera: confianza. Por eso mismo no puede haber compromiso y sin esos dos factores la sociedad no tiene valor. Hoy día se pueden ver los grandes cambios que se avecinan en la sociedad chilena. Los nuevos grupos sociales que están surgiendo están luchando por lograr obtener la confianza. Esa es su principal meta y la mira de sus logros.

Y ¿saben de dónde surgen estos nuevos grupos? Precisamente de la Web2. No somos nosotros aunque nos sintamos unidos por medios que compartimos, no. La nueva sociedad chilena está surgiendo en estos momentos ante nuestros ojos y desgraciadamente no nos estamos dando cuenta porque no estamos capacitados para ello. Aún desconocemos los alcances que tendrán en los próximos años estas nuevas expresiones sociales que, estoy seguro, van a acabar con todos los términos medios de las sociedades que antes conocimos.
Pero ¿cómo se llevará a cabo esta transformación?

Esta es la gran tarea de gobierno que no son capaces de ver la que se les viene encima. Afortunadamente los “pingüinos” han puesto a trabajar a los sociólogos del gobierno. Al menos eso espero.

La educación tal como la hemos conocido hasta hoy, está totalmente obsoleta. Todos los sistemas actuales no sirven y no se puede hacer nada porque por un lado el gobierno no lo ve y si lo llega a ver tampoco puede actuar pues carece de infraestructura, Esto es un fenómeno mundial, no es solamente en Chile.

Si nos paramos a analizar detenidamente la razón del éxito de los estudiantes secundarios, nos daría vergüenza a nosotros, los grandes, mirarnos al espejo. Lo han logrado porque tienen confianza, confianza en ellos, entre ellos y una gran fe en sus postulados. Esto es precisamente lo que les hace llevar con ellos el compromiso. Las lecciones que, hace unos meses hemos visto por televisión sobre su comportamiento, deberían sonrojar a los políticos.

Que les ha llegado al alma, no cabe la menor duda, por eso tratan de corromperlos, por eso tratan de atacar su confianza y con ello destrozar su compromiso. Lo que no cabe la menor duda es que por primera vez en la historia del país nadie antes se había atrevido a enfrentarse al gobierno copiado de la colonia.

Sus propuestas siguen siendo similares a las que plantearon los radicales hace 150 años, solamente que se han atrevido a formularlas dentro de una realidad actual: con confianza y fe en su compromiso.

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